CEMEFIR: LA VERDAD SIN VUELTAS

CEMEFIR: LA VERDAD SIN VUELTAS

 

Por Prof. Joaquín G. Puebla

 

Desde que Semanario “Quinto Poder” comenzó a publicar las últimas novedades sobre el posible remate del edificio de CEMEFIR (http://semanarioquintopoder.com/?p=15360 y http://semanarioquintopoder.com/?p=15420) varias situaciones comenzaron a moverse. Por el lado judicial después de la primera nota que publicamos alguien se acordó en denunciar penalmente al Dr. Diego Héctor Viola (quien fuera Presidente de la cooperadora del Cemefir), al Escribano Pablo Leandro Nofri, de la escribanía Nofri Iglesias ubicada en Entre Ríos 2942, 1° piso Dto. “B” de San Justo, donde fue tramitada la hipoteca del edificio de Cemefir y a Alberto Crócamo quien puso el dinero.sany0022-copy

En la causa ya fue citado y declaró el Escribano Pablo Leandro Nofri quien presentó los papeles que respaldarían la tramitación de la hipoteca. Próximamente estarían citando a Alberto Crócamo y al Dr. Diego Héctor Viola.

La justicia comenzó a moverse a partir de la investigación que realizó nuestro medio, antes de las dos notas que publicamos contando la trama de un hecho que indigna, la justicia penal no había movido ni un dedo, no se había enterado de nada y, tampoco el municipio, se le, movió el amperímetro para evitar esta situación que pone en riesgo a una de las instituciones históricas de San Justo.sany0018-copy

Ahora todos hablan de nuevo de Cemefir, el municipio y la justicia se han puesto en marcha para resolver el tema pero, en realidad, solo es un acting (interpretación de expresiones o frases similares a las que los modelos tendrán que hacer o decir en un spot publicitario) para la tribuna.

También han comenzado a moverse “fuerzas ocultas” con la intención de quedarse con la propiedad para realizar uno de los grandes “negociados” inmobiliarios del centro de San Justo: comprar la hipoteca por 750 mil dólares que pesa sobre un edificio tasado en 5 millones de la moneda norteamericana.sany0010-copy

El Dr. Diego Héctor Viola, quien fuera Presidente de la cooperadora del Cemefir, no pudo ser localizado y el Escribano Pablo Leandro Nofri, después de prestar declaración ante la justicia partió de viaje.

Pero, Semanario “Quinto Poder” entrevistó, en exclusiva, a Alberto Crócamo. Hasta ahora todo el mundo miraba para otro lado y nadie mencionaba quién tenía en su poder la “famosa hipoteca”. Todos hablaban de “importantes personajes de San Justo” o de “cheques voladores y sin fondos” pero recién, a partir de nuestra investigación, se pudo aclarar el panorama.

Alberto Crócamo puso el dinero y solo quiere cobrar, según sus dichos. En una entrevista dónde se preguntó todo lo referente al tema de Cemefir, a Alberto Crócamo contestó todo.

En Semanario “Quinto Poder”  Alberto Crócamo da la cara.

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Q P: Crócamo ¿cómo empezó todo este tema de CEMEFIR? ¿Cómo se acerca usted este tema de los cheques, la deuda, hacerse cargo de la hipoteca?

AC.:Yo no compré ni cheque ni deuda: Yo le presté 300.000 dólares a CEMEFIR con la promesa que ellos me lo iban a pagar y yo lo iba a cobrar. Lo hice en una escribanía importante y seria de San Justo, que se tomó el trabajo durante dos meses de verificar que la documentación sea toda real y que no haya ningún problema. Les presté ese dinero y ellos me dijeron que iban a ceder el estacionamiento medido de San Justo; y que con ese dinero se iban a emparejar porque tenían un déficit de una cuenta cerrada en Banco Nación, y querían tener todos los papeles más o menos en regla para poder vender o licitar eso. Y yo quería comprarlo.”

 

Q P: ¿Usted habló con la institución?

AC.: “Hablé con los dos abogados que en ese momento eran presidentes de CEMEFIR.”

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Q P: Cuando se hizo la hipoteca, ¿estaban todos los papeles en orden?

AC.: “Estaban todos los papeles en los libros que los tiene la escribanía donde se hizo la hipoteca. La hipoteca está inscripta en el Registro de la propiedad y si había algún tipo de problema ellos no hubieran podido inscribir.”

 

Q P: ¿Y todo esto que se habla en torno de venta de cheques, usted tiene algo que ver?

AC.: “No. Yo nunca deposité un cheque de CEMEFIR. Sé que cerraron la cuenta, y en ese momento tenían cheques rechazados por 2 millones de pesos. En esa época el dólar valía 4,40/4,50 pesos, y con los 300.000 dólares que les di ellos pudieron sanear esa deuda.”

 

Q P: Y ¿después no le pagaron?.

AC.: “No me pudieron pagar porque a los seis, siete meses intervinieron con un inspector municipal (o algo así) y no se pudo hacer nada. Los estacionamientos que eran de CEMEFIR los cedieron a otra gente, ellos dicen que sin licitación. Yo no tuve más la posibilidad ni de cobrar ni de pagar un canon por esos estacionamientos de CEMEFIR para que yo pueda trabajar.”

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Q P: Para ser claros: usted le prestó ese dinero a CEMEFIR a través de una hipoteca, con el compromiso de ellos que, cuando el municipio les ceda el estacionamiento medido, se lo iban a dar a usted.

AC.: “Ya estaba cedido por Federico Pedro Russo en 1984, cuando él asumió la intendencia. Les cedió por cincuenta años el estacionamiento a CEMEFIR. CEMEFIR lo que quería hacer era cobrar un canon para que le entre dinero y sacar a la gente que tenía en la calle, subsidiándola con ese dinero que entraba con el canon mensual. Así la gente discapacitada no tenía que vender esas tarjetas que eran tan problemáticas. Esa era la conversación que ellos tenían conmigo, por lo menos.”

 

Q P: ¿A partir del no pago de CEMEFIR usted inicia acción legal?

AC.: “Sí, la que estoy iniciando e inicié en ese momento.”

 

Q P: ¿Usted recibió presión a partir de todo esto? ¿Ha escuchado todo lo que se ha hablado?

AC.: “Se dicen muchas cosas que para mí no son reales. Se dice que el Dr. Viola estuvo con captura y fugado, y no hay ninguna causa que tenga el Dr. Viola hasta este momento. Recién ahora (hará un mes posiblemente) presentaron una causa para el Dr. en un Juzgado de La Matanza, que probablemente me citen a mí también, para ver cómo es este mismo trámite que estamos hablando con vos. Pero nunca tuvo nada ni un pedido de paradero. Viajó a Brasil, Italia, toma café en Carreto.”

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Q P: Con los años la causa ha avanzado. ¿Durante todos estos años alguien del municipio o de CEMEFIR  se ha acercado a hablar con usted?

AC.: “El municipio decía que todo esto era una estafa que había hecho el Dr. Viola y que ellos no tenían nada que ver; y como el edificio no era de la municipalidad no les interesaba. CEMEFIR es una institución que les prestaba a ellos el primer piso para que trabajen, pero dicen que ese edificio no les interesa porque es muy viejo y para la municipalidad no tiene ningún valor.”

 

Q P: ¿Para usted qué valor tiene ese edificio?

AC.: “Económico ninguno. Yo quisiera recuperar el dinero que puse, que me paguen lo que diga la jueza que me parece que va a ser lo más justo. Después no me interesa, no quiero ni me interesa el remate de CEMEFIR. Me vinieron a comprar la deuda, y no sé si la voy a vender o no, porque realmente no quisiera perjudicar a la institución.”

 

Q P: En el caso que fuera a remate ¿qué destino le daría al edificio?

AC.:Se lo cedería a CEMEFIR por el tiempo que necesiten para instalarse nuevamente donde quieran. No me interesa CEMEFIR ni el remate, me interesa que me devuelvan mi dinero y nada más. Llegaría a cualquier acuerdo para que siga funcionando.”

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Q P: ¿Todo este folclore que se ha armado alrededor de CEMEFIR cómo lo vive usted?

AC.: “Con mucha tristeza porque va a haber gente perjudicada que no tiene nada que ver con esto.”

 

Q P: ¿Usted cree que hay sectores de la política que están interesados en hacer negocio ahí?

AC.: “Sí, siempre los hay. Cuando empecé la negociación con CEMEFIR fui a la inmobiliaria de  Harguinteguy porque ya estaba en venta el edificio y no lo podían vender. Así empezó todo. Tuve una reunión con  Harguinteguy, con los vendedores de  Harguinteguy, con una vendedora de ellos, con un comerciante que había comprado y había hecho un boleto de venta de CEMEFIR que está en un juzgado de La Matanza y nunca pasó nada. Pero fue así, ese edificio estaba en venta.”

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Q P: ¿Ya lo habían vendido a alguien?

AC.: “Sí. Sin tenerla no, porque tenía que estar aprobada o no; lo que estaba aprobado es la hipoteca que yo les di para que puedan cancelar las deudas bancarias que tenían con comerciantes importantes de San Justo que le habrían prestado algún servicio a CEMEFIR y algunos otros, según el Dr. Viola, que habrían cobrado intereses usureros. Pero es un tema de ellos. Yo lo único que hice fue ir a una escribanía, llevé el dinero, me firmaron la hipoteca, él pagó los cheques y se los llevó, y yo me llevé la hipoteca.”

 

Q P: Muchos hablan de su pasado.

AC.: “¿Cuál es mi pasado? Yo tengo treinta años vendiendo autos, es a lo único que me dediqué toda mi vida.”

 

Q P: ¿Es decir, que usted puede justificar el dinero que entregó?

AC.: “Mi papá tenía trece estaciones de servicio cuando falleció. Nosotros somos tres hermanos. El dinero se repartió entre mi mamá, que tiene 81 años y posee catorce o quince propiedades en San Justo, mis hermanos y yo.”

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Q P: ¿Por qué se habló que se le había iniciado una causa por lavado de dinero?

AC.:Sí, querían que justifique cómo había llegado a tener ese dinero y pude hacerlo. Me hicieron tres incidentes en la causa y los pude responder a los tres. De hecho hoy no hay ninguna instancia y CEMEFIR está en remate porque ya fuimos a cámara y a todos lados, y todos me dan la razón; porque en realidad tengo razón, no porque me la dan ellos.”

 

Q P: ¿Usted cree que exista la posibilidad de que se caiga la institución?

AC.: “No, de ninguna manera. Llegada la situación de ir a remate y que no haya ningún comprador, yo les cedería el predio hasta que ellos solucionen su problema. No les pediría el desalojo ni nada. Les cedería el tiempo que fuera necesario, cinco o diez años, no tendría problema. Igual no vamos a llegar a eso porque no quiero llegar a eso; soy una persona accesible y de negocios.”

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Q P: Supongo que hasta ahora habrá esperado una reacción de la institución, del municipio.

AC.: “Tuve varias reuniones con los que en su momento eran los interventores. Me decían que no me iban a pagar, que no tenían con qué pagarme, y que el edificio a la municipalidad no le interesaba porque no es de ellos y que si les hubiera interesado ya me habrían pagado. Después un concejal muy famoso hizo una promesa que a CEMEFIR no lo remataban, que él pagaba como sea o si no pagaba con plata propia o algo así. Pero nada. Eso es lo que yo he vivido.”