MARTICORENA & CÍA: ALQUILANDO EL TRACTORCITO SE HACE UNOS PESITOS
A los periodistas suelen tomarnos, a veces, como vehículo para conseguir que el estado ponga su atención sobre un problema específico de la comunidad. Hay veces que dichos pedidos de soluciones se concretan y otros no y, también, el tema da para hacer una nota o no.
Los pedidos suelen ser innumerables y, muchas veces, están fuera del alcance del periodista. Varias veces nos hacemos los distraídos porque terminamos gestionando un sinnúmero de cuestiones y parecemos más gestores que periodistas. Algunos pedidos se resuelven con un simple llamado telefónico.
