La Secretaria de Tránsito y Transporte de La Matanza, la Lic. Leticia Piris, nos tiene, lamentablemente, acostumbrados a que sus desordenes nos complique la vida a los matanceros. Después del fin de semana largo de los carnavales, los vecinos del distrito se amanecieron con un caos y una peatonal en obras. El miércoles 18 de febrero, luego de cuatro días feriados, San Justo amaneció cortado al medio, dado que su arteria principal, Ignacio Arieta, estaba cerrada al tránsito por arreglos en su capa asfáltica. Ese no sería problema, es más, es una buena noticia pero a medida que pasaban las horas fuimos testigos de la descoordinación y falta de planeamiento de la Secretaría de Tránsito y Transporte de La Matanza, al constatar que, sobre la marcha iban implementando los desvíos de los colectivos; es decir, a medida que transcurría la mañana los agentes de tránsito iban tratando de ordenar el mismo según un ordenamiento contradictorio marcado por las autoridades municipales. En forma imprevista y sin ningún tipo de aviso, se colocaron carteles cambiando la circulación de Monseñor Marcón (ex Pichincha) en una tramo de 400 metros, desde Indart a Villegas. Realmente el tránsito fue enloquecedor ese día y nadie sabía nada de lo que estaba sucediendo.