“EN LA VIDA SE PUEDE GANAR O PERDER ELECCIONES. YO HE PERDIDO MÁS DE LAS QUE GANÉ, PERO SIEMPRE FUI COHERENTE CON MI FORMA DE ACTUAR”

 Entrevistamos al Concejal Jorge Lampa para conocer su visión sobre la realidad delos argentinos. Lampa señaló las problemáticas sociales que el gobierno nacional está provocando con sus medidas económicas y nos comentó también, del intenso trabajo que esta realizando, a través de la ONG “Estar y Hacer”.

 QP: Jorge Lampa, ¿Cómo ve este tiempo económico que está pasando Argentina?

JL: Con gran preocupación vemos una gran recesión. La caída del consumo es muy fuerte comparada con noviembre del ’23, donde ya estábamos mal. El consumo cayó un 12%. Estamos hablando del consumo de la canasta básica: pan, carne picada (sin hablar de cortes más caros), arroz. Y esto se ve reflejado en la sociedad.”

QP: Recuerdo que en la nota anterior usted me daba el ejemplo del dulce de leche: salía más barato comprarlo en Chile que en Argentina. Usted al ser, además de Concejal, es un empresario. ¿Sigue ocurriendo esta situación? ¿Se ha extendido a otros productos?

JL: No sólo sigue dándose esta situación, sino que además aumentaron los costos. Estábamos pagando un dulce de leche de producción nacional (como Ilolai y Milka) el doble en Argentina. Hoy en día en Argentina sale más del doble de lo que sale en Chile, Paraguay y Uruguay. Es más, le doy un dato, sale más caro tomar un cortado en la peatonal de San Justo que en la Avenida Gorlero de Punta del Este (sale el doble). Esto significa que enfriamos un dólar para tenerlo barato; pero tenemos una gran recesión de atraso cambiario, que es una bomba de tiempo que se ve reflejada en la caída del consumo y en el nivel de importación de productos básicos. En Argentina están importando tomate de Paraguay y limón de Egipto, cuando en el país hay grandes productores de estos productos. Esto es producto del atraso cambiario y de la recesión que hay.”

 QP: Es decir, abren la importación, y cada vez que abren cierran una fábrica.

JL: “Cierran la fábrica, queda gente desocupada. Hablemos de la cosecha: ayer veíamos cómo hacían un anuncio sobre la quita de un porcentaje de las retenciones en la producción de granos. Es por seis meses y la quita es ínfima. Sólo es una manera de distraer a la sociedad para recaudar dólares. Es obligar al productor de granos a vender para el ingreso de dólares, y así poder cobrar de esas retenciones. Pero si usted va a las bases operativas que tiene Cargill en el país (como, por ejemplo, La Pampa) puede ver que no se vende. El último fin de semana tuve la posibilidad de viajar a Córdoba y, tanto en Jesús María como en Villa María, en todo el costado de la ruta estaban los silos bolsas repletos porque no venden, no liquidan. El gobierno necesita liquidez de esos grandes para que entren dólares. Pero, como dice el dicho: la gente es del campo, pero no tanto. Es decir, la gente no va a comprar esa idea de que por seis meses descuentan un porcentaje de la quita de las retenciones.”

QP: ¿Cómo ve el mercado laboral? Teniendo en cuenta su actividad privada, en la cual hay mucho movimiento de personal y supongo que también debe haber mucho pedido de trabajo todos los días.

JL: “Hay mucho pedido de trabajo, mucha gente desempleada, y ha caído el consumo. Ya no se vende lo que se vendía mensualmente, en mi caso en el área gastronómica. Las ventas cayeron un 50 %. Esto arrancó en diciembre del 2023, cuando metieron esa devaluación machaza del 118 %. Ahí se enfrió el consumo, entramos en una recesión donde ya los restaurantes comenzaron a hacer jornadas de cinco o seis horas para evitar echar personal. Entonces, redujeron la cantidad de horas de trabajo y tratan de sostener la fuente de trabajo. Pero ya es imposible el nivel de recesión.”

QP: ¿Cómo sienten la presión impositiva?

JL: El nivel de impuestos es altísimo. Con todas estas medidas uno ve que los únicos que se benefician son los medios concentrados de poder, pero para las Pymes no hay ninguna medida económica que nos favorezca. Este es un momento muy duro que se vive, y le voy a dar un dato: siete de cada diez puestos de trabajo en Argentina lo generan las Pymes. Ya vimos cómo se fue la Mercedes Benz de La Matanza. Este éxodo de empresas nacionales y multinacionales se va a ir acrecentando porque son medidas que se toman en forma de distracción para no hablar de los problemas puntuales. Yo escuchaba al presidente en su discurso en Davos, y fue un discurso bastante violento e inadecuado para la envestidura presidencial. Yo puedo tener diferencias políticas con sectores que no comparten mi mirada política pero no los puedo tratar de zurdos, hijos de puta, y los vamos a ir a buscar. Ese es un discurso peligroso. También habló de eliminar la Ley Micaela, que trata sobre la capacitación obligatoria en género y la ley de femicidio. Es algo que hacen para distraer a la sociedad del verdadero problema, que es que ya no se llega a mitad de mes.”

 QP: ¿Cómo ve que impacta en la política esta situación? Porque hoy no se ve que los sectores opositores, los sectores políticos de otros espacios respondan o se planten fuerte en oposición a lo que está ocurriendo.

JL: “Lo veo con preocupación. Si quiere hablo del pago chico. Veo dirigentes que han tomado una medida acomodaticia para continuar en el poder por depender de un contrato o un cargo en el gobierno nacional, y han cambiado el discurso por el cual enfrentamos en el 2023 a este modelo del presidente Milei. De un día para otro cambiaron su mirada. Tenga en cuenta que en su momento el presidente habló de nuestra candidata a presidente diciendo que era una asesina y que ponía bombas en los jardines de infantes. También Patricia Bullrich decía que el discurso de Milei era peligroso para los chicos, que los papás tengamos cuidado de dónde íbamos a poner el voto. Y hoy los vemos trabajando juntos. Las segunda y tercera líneas, que trabajamos en ese proyecto de enfrentar a este gobierno, hoy vemos a la mayoría militando para Milei. Entonces, ¿dónde dejaron sus convicciones? Un dirigente que se pasó a trabajar con Milei (con quien representamos históricamente al PRO en La Matanza) me preguntaba qué me había pasado que votaba de manera distinta para no dejar sin presupuesto a La Matanza, por ejemplo. Yo le respondí que qué le había pasado a él, que habíamos enfrentado a Milei y hoy es un militante ferviente de él. Yo sigo manteniendo el mismo lugar que me dio la sociedad (salimos cuartos, atrás del Dipy). Entonces, uno se mantiene dentro de esa coherencia. En la vida se puede ganar o perder elecciones. Yo he perdido más de las que gané, pero siempre fui coherente con mi forma de actuar. Hoy no puedo, por continuar en el poder, decir que ahora acompaño al gobierno porque lo votó el 56 % de las personas; porque hoy la gente le da el voto (no te da un cheque en blanco) y después se lo puede quitar.

Entonces, cuando le quite el voto porque se desencanta de ese modelo político y económico, hay que estar preparado en oferta electoral para representar una alternativa superadora. No hay que regalarse por un contrato o por un cargo con el gobierno nacional por el solo hecho de estar en la palestra. Yo prefiero estar en el llano. Perdí, pero sigo trabajando desde el territorio hasta una nueva oportunidad.”

 QP: Más allá de lo político que está realizando a nivel local, provincial y nacional usted está haciendo un trabajo social importante desde lo que denominó Estar y Hacer.

JL: Sí. Eso es darle una continuidad paralela a lo que es la política; porque creo firmemente en esa convicción de trabajar para una comunidad organizada poniendo humanismo, y donde los valores de vida y políticos tienen que ser la prioridad. Y en eso estoy trabajando fuertemente al lado de la gente a través de los clubes de barrio, salas de salud, centros de jubilados. Es un trabajo importante.”

QP: ¿Qué necesidades ve en la gente hoy? Porque está trabajando en sectores que están siendo muy perjudicados por la política de este gobierno, que son los jubilados.

JL: “De cinco millones de jubilados tres millones y medio de jubilados cobran la mínima que es 370.000 pesos. El INDEC, que lo maneja el gobierno nacional, dice que para no ser pobre en Argentina hay que ganar 1.000.000 pesos y para no ser indigente la canasta básica es de 449.000 pesos. Los jubilados no llegan a ser ni indigentes. Con lo que cobran tienen que pagar medicamentos que ya no les cubre PAMI, luz, gas, agua, algunos el alquiler, y tienen que comer. Tenemos tres millones y medio de jubilados que están por debajo del nivel de indigencia. Y a esto hay que sumarle el nivel de desocupación. Es acá donde estoy trabajando fuertemente: acompañándolos y generando actividades donde ellos puedan desarrollar algún tipo de ingreso también, como haciendo eventos, armando juntadas los domingos y realizando algún festival para sostener inclusive la luz y el gas (y a veces el alquiler) del centro de jubilados. Todo este tipo de trabajo es el que hoy estoy haciendo, sumado a lo que hago con los vecinos que la están pasando muy mal. Escuchaba a una ministra decir el otro día que la hora de los débiles se terminó. Los débiles no se terminaron. Hay que estar al lado de los más débiles y hay que trabajar a su lado. Desde ahí estamos trabajando con Estar y Hacer, esta ONG que sobrevuela lo político. Y con esto soy muy cuidadoso porque tengo gente del campo popular, la cultura y la música que me dan una gran mano, que no hacen política, pero lo hacen en el marco de Estar y Hacer.”

 

QP: Detrás de todo esto, de Estar y Hacer, no sólo está usted sino también un equipo que supongo que le debe permitir obtener los elementos necesarios como para llevar adelante toda la campaña que viene realizando (como acercar medicación a unidades sanitarias y demás).

JL: “Sí, y eso es importante. ¿Cómo cuidamos a esa gente que colabora desinteresadamente y que no hace política? Justamente, desde una ONG. Esta gente sabe que, si bien tengo una gestión como concejal, yo priorizo la formalidad del trabajo con ellos. Le puedo hablar de laboratorios, de médicos, de pediatras, de profesionales que trabajan conmigo. Vamos y hacemos un operativo de salud en un barrio y hay charlas de seguridad con gente que se ha formado en la seguridad sin ningún tipo de color político, simplemente en el marco de comunidad organizada, poniendo ese tipo de conocimiento a disposición del vecino. Con los ciber robos que hay; estamos dando a los jubilados cursos de cómo manejar una aplicación, cómo manejarse con las tarjetas de crédito, cómo usar la tarjeta bancaria para cobrar su jubilación, del uso de la billetera virtual. En todo este tipo de cosas, a la tercera edad, hay que enseñarle para que no caiga en esa famosa estafa. En todo esto estamos trabajando.”

QP: ¿Qué perspectiva tiene para este año que ya, sin haber terminado el primer mes, se perfila muy complicado para todos?

JL: “Volvemos a lo mismo. Hay un atraso cambiario, que tarde o temprano, va a llegar al bolsillo de los argentinos porque el gobierno está buscando un camino cortoplacista para llegar a una elección sin tener una corrida bancaria y tener que devaluar antes de la elección. Lamentablemente esta política de maquillaje lo lleva a eso. Uno lo que está haciendo es trabajar al lado de la gente y anticiparle lo que puede llegar a venir, porque lo peor que puede pasar es que la gente no tome conciencia del problema que se avecina al tener un dólar barato. Como le dije hace un momento, lo que uno consume en Brasil o Uruguay vale más caro en San Justo. Es decir, tenemos un cambio atrasado que en algún momento va a llegar lamentablemente al bolsillo de los argentinos porque este gobierno no toma las medidas adecuadas.”

QP: ¿Desea agregar algo más?

JL: “Queremos acompañar a la gente. Saben que a través de las redes sociales pueden estar en contacto conmigo ante cualquier inquietud, pregunta, necesidad o proyecto para seguir trabajando al lado de ellos como siempre.”