Por Prof. Joaquín G. Puebla
Muchas pero muchas veces hemos hecho notas sobre la Secretaría de Tránsito y Transporte del municipio, específicamente, el área encargada de realizar los registros de conducir.

A partir de algunas de nuestras notas se iniciaron acciones judiciales que finalizaron con empleados despedidos, movida políticas de alto impacto y varios detenidos.

Desde hace unos años a esta parte todo andaba tranquilo en esa área, pero comenzaron los rumores y “la angurria (Deseo vehemente o insaciable) de algunos empleados municipales volvieron a poner en marcha el negocio de la venta de registros de conducir”
Hemos andado bastante detrás de esta historia y recogimos testimonios valiosos de vecinos que iban por derecha a renovar o sacar su registro de conducir y tuvieron que terminar pagando para poder sacarlo.

Presiones varias, no aprobar varias veces el examen de conducir, hacerlo ir dos o tres veces dificultando y poniendo todo tipo de excusas para no poder realizar la renovación de su registro; hasta que, un susurro al oído les decía que por tanta plata se le agilizaría el trámite.

También se daba el caso de ya ir con la vaca atada y sacar de una, y sin molestias, el registro; de la misma manera tenían la posibilidad de realizar todo online y recibir el registro sin molestarse en perder tiempo realizando engorrosos trámites.

Quiero aclara que los testimonios son de vecinos que padecieron el accionar de estos buitres disfrazados de personal municipal. Las máximas autoridades de la Secretaría de Tránsito y Transporte del municipio no estaban al corriente de estás artimañas y se vieron complicadas (sin querer y sin saberlo) en este tole – tole (El término “se armó tole tole” se usa para expresar una situación en la que hay griterío, un alboroto popular o una gran confusión) por confiar en gente que parecía confiable, pero que resultaron ser todo lo contrario.
UNA PLAYA LLENA DE NEGOCIOS
El circuito municipal armado para realizar el examen de manejo siempre generó muchas sospechas. Es un lugar complicado de controlar y vigilar y, en esos escasos 200 metros suele desarrollarse un sinfín de negocios para aprobar el examen.

Un vecino me comentó que “Fui a rendir el examen de conducir 4 veces, tengo 50 años y siempre me dediqué a manejar coches como trabajo. Conozco las normas de tránsito y nunca tuve problemas para renovar el registro, pero esta última vez me engancharon y no tuve más remedio que pagar. Hasta me estudié en el manual del conductor de la tránsito y ni así pude rendir (https://creandoconciencia.org.ar/enciclopedia/conduccion-racional/manuales-tecnicos/MANUAL-DEL-CONDUTOR-DE-LA-MATANZA.pdf)” y después de una putear largo y tendido, agregó que “La cuarta vez que fui a rendir estaba que caminaba por las paredes y si no aprobaba iba a arrancar a las piñas con el primer gil que se me pusiera a tiro. En una de esas se me acerco un chabón que se presentó como Lucho y me dijo que si quería aprobar alquilase un auto de la autoescuela Alma; como estaba re podrido me fui hasta Perú 2386 (esquina Almafuerte) y explique mi situación. Me alquilaron el auto, fui con un pibe de esa escuela y en 5 minutos me aprobaron el examen. La joda me salió 15 mil pesos, los pagué porque tenía que laburar y no podía hacerlo con el registro vencido”

A otro vecino, cuando fue a sacar el registro de conducir ya le había avisado y pagó todo en curso de la autoescuela Alma y nos contó que “Fui a sacar el registro con un hombre de la agencia Alma, hice todo el trámite en 10 minutos, después fui a la playa con un auto de ellos y realmente, al ver que era una truchada, me puse nervioso e hice todo mal. Estacioné para el orto, tiré los conos, dije cualquier cosa al contestar sobre las señales de tránsito. Pensé que me iban a bochar, pero perece que tení banca y me aprobaron de una”.
Juan José, de Lomas del Mirador, estaba bastante pillo con el tema y antes de ir a realizar el tramiterio se pegó una vuelta por la playa y habló con un tal “Lucho” que lo mandó a hablar con un tal “Tadeo”. Este le facilitó un número de celular y le dijo que llame para arreglar todo. Juan José llamó y tomó la precaución de grabar la llamada. Dicha llamada fue así: “Te resumo más o menos el tema del registro y después háblalo con Lucho. Si querés hacerte el registro trucho no hay problema; no pagas adelantado nada. Una vez que este te lo alcanza y ahí se arregla todo. Si querés hacerte el profesional tampoco te tenes que presentar, pero me tenes que pasar antes la mitad del dinero y una vez que este yo te voy avisar y me pasas tus datos y fotos, de frente y perfil, me abonas el total.

Ahí te paso un link para que veas que figuras en el sistema y todo. Te sale 200 (mil) y sería categoría B2; si después querés una categoría profesional y que figure en el sistema te sale 300 (mil). No necesito nada, solo una firma en un papel, una foto modo selfie (no importa el fondo porque yo lo borro) y con eso ya estaríamos para hacer el registro”. Esto ocurrió hace unos meses y los valores cambiaron, pero el curro sigue igual.
Hay mucho descontento en otras escuelas de conducir por las “ventajas que tiene Alma” y, también, los vecinos que deben sacar su registro por el maltrato al que se ven sometidos en la playa de examen donde los quieren currar.

Muchos hablaron de un tal “Lucho” que, según pudimos establecer, (fehacientemente) que sería “Luis Mayta”, el encargado o jefe de la playa de examen, como su coequiper (Coequiper es un sustantivo que se refiere a una persona que forma equipo con otra) y cajero señalaron a un tal “Tadeo”, pero no pudimos encontrar más datos de él.

Un habitúe de San Justo nos dijo que “Lo podés ver al coordinador los días sábados yendo a la oficina de la academia Alma, en Perú y Almafuerte, a buscar trámites y a cobrar, ahora se cuida un poco más por eso se junta en las estaciones de servicio que están sobre Crovara, incluso va los sábados y domingos a la oficina que usan en la playa de examen supuestamente, a ver que este todo bien, pero se acercan ciertos tranzas a llevarle papeles”

La autoescuela “Alma” pertenece (así figura en los papeles) como dueño y único responsable e instructor a GORSKI, NATALIO GREGORIO. La autoescuela “Alma” (https://publicaciones.transporte.gba.gob.ar/files/SegVial/Licencias_de_conducir/Escuelas_de_conductores/Listado_escuelas_matriculas_vigentes/2024/Listado_escuelas_matriculas_vigentes.pdf) tiene dos sucursales, una en Paraguay 2558 y la otra en Perú 2386 (esquina Almafuerte). “Alma” es una agencia que creció meteóricamente y es la única equipada con todo tipo de vehículo para sacar registro. Hablamos que tiene autos de diferente tamaño, motos, camionetas, mini bus, colectivos, etc.
LA DELEGADA SINDICAL: UNA PRÓSPERA EMPLEADA
Mercedes Marmoni, es la Directora de tránsito (Leg. 8.635) y, a su vez, delegada de los empleados municipales del STMLM. Más de un empleado municipal se ha quejado de “su falta de compromiso en defensa de los intereses de los trabajadores”, pero no la han podido mover del lugar.

Un vecino, que debía viajar en forma urgente al interior del país y tenía el registro vencido, le dijeron que hablé con un tal “Facu” y este, a cambio de unos cuantos mangos, lo puso en contacto con “Mercedes Marmoni quien le dijo que fuese y en unas horas tuvo su registro sin hacer prácticamente nada” y, de estas historias (con alguna que otra variante, habría muchas por mes).
Según versiones bien fundadas, “Mercedes Marmoni sería una muy próspera empleada, que se maneja en el área de licencias como un pez en el agua. Más allá de sus ingresos como empleada municipal, tendría otros ingresos gracias a su cargo en el área mencionada que le permitirían un muy buen pasar económico”

Al publicar esta nota no podremos encontrar a “Luis Mayta ni a su fiel cajero, Tadeo”. Según pudimos averiguar “Luis Mayta ya estaría de licencia médica porque debe realizarse una operación y, luego de la misma, se tomaría sus correspondientes días de vacaciones. En el caso de “Tadeo, también estaría de vacaciones”.

Obviamente que después de esta nota las “truchadas van a parar un poco”, pero tengan en cuenta que “estos personajes recaudan un montón de guita y, como en el espectáculo, la función debe continuar”.
