Allá, por el 2021, la situación económica y social de la población estaba muy mal. Juan Carlos Alderete, referente de la CCC (Corriente Clasista y Combativa de la Argentina) comenzó, a través de acciones como marchas, cortes de rutas y otras acciones, a visualizar la problemática que estaba viviendo la población. Hoy se está viviendo situaciones parecidas y ese fue el motivo para entrevistar a Alderete y preguntarle su mirada sobre la realidad actual (agradecemos a Política 2000 – https://politica2000.com.ar/locales/a-20-anos-del-matanzazo-exclusivo-luis-delia-el-gobierno-debe-tomar-medidas-con-coraje-y-decision/ – por una foto que utilizamos)
QP: Juan Carlos Alderete, ¿cómo ve la situación económica y social en la actualidad?
JCA: “Se va agravando. Día a día, por más que quiera el presidente Milei y sus funcionarios, hacernos creer que ya hemos salido de lo peor, con esta política, va a ser mucho peor como hasta ahora. El agravamiento que hay que está destruyendo la población nacional, destruyó el salario, que es uno de los ejes principales de la economía, porque cuando uno tiene un salario, tiene trabajo, crea consumo. Bajó el consumo de alimentos, hay cierre de empresas, falta trabajo. Está destruyendo nuestro país. Este modelo económico y político que está llevando ahora delante, es para 2 millones de personas. Los otros 45 millones de argentinos y argentinas, que vivan en la extrema pobreza. Está destruyendo la clase media, se ve con mucha claridad. Así que, por tanto, el agravamiento y el hambre que está cada vez haciendo estragos en los barrios populares. Y junto con eso, va acompañado con un flagelo que viene de hace tiempo, pero que ha tomado una velocidad enorme es el tema de la droga. Que allí, a la falta de la presencia de Estado, de política de Estado, está la presencia de los narcos, de lo cual ya son cada vez más chicos los que hacen de soldadito, o la familia que se meten en deuda con un narcotraficante que les presta dinero, o que les prestan para comprar una cocina o para comprar alimento inclusive. Y, por supuesto, que ese avance está haciendo un daño fenomenal. Y, lógicamente, la gente ya también está saliendo de ese miedo que metió este gobierno, de las represiones permanentes que sufre. Está saliendo de ese estado anímico, que ha estado muy bajoneado. De a poquito va saliendo, no es que tampoco salen como para festejar, ¿no? Que la gente salga a pelear por sus derechos. Sí, por supuesto, hay una recomposición en todo lo que es el campo popular, y lo que no se ve en el horizonte es una propuesta de la oposición para devolver la esperanza a esa gente que está destruida. Faltan propuestas. Si llegase, por ejemplo, al gobierno, alguien de campo popular, que creo que nos merecemos, ¿qué medidas van a tomar? Si han hecho un cambio fenomenal de las reglas de juego de la democracia, de las reglas de la economía, con los empresarios. Por lo tanto, si no toman medidas, ¿qué va a hacer el próximo gobierno? ¿Va a violar todas las leyes que han traído tanto mal para nuestro país?, ¿qué va a hacer con la deuda? ¿qué va hacer con el Fondo Monetario Internacional? ¿Qué va a hacer con la producción nacional? Y construir eso, que nos queda un año y medio más todavía. No va a ser fácil, y siempre paga las consecuencias la gente. Ajuste, ajuste, ajuste.”
QP: ¿Se puede hacer un paralelismo entre lo que está sucediendo hoy y lo que pasó en el 2001?
JCA: “Sí, el 2001 tiene similitud, pero esto tiene un agravamiento enorme porque en el 2001 tuvimos una crisis económica que ha sido muy grande, pero no hubo una destrucción de la producción, no hubo una destrucción de la economía totalmente. Sufrimos, por supuesto, una crisis económica que tenía que ver cómo también el mundo estaba sufriendo una crisis. En este caso, se está destruyendo la producción nacional. Y ellos dicen que, cosa que es cierto, también hablan de la economía que está floreciendo, que está creciendo la cantidad de inversores. ¿A dónde? En la minería, que cuántos empleados han tomado, en el petróleo, en el gas, y, si no, también, inclusive, en el gasoducto, ¿a quién le vamos a vender gas? Es decir, esa es la plata que está entrando. Por lo tanto, la destrucción es mucho peor que la del 2001. Va a dejar un país devastado, va a dejar un país que va a costar muchísimo poder adelantar de nuevo. Plata hay, pero va a parar a un sector de esos 2 millones que se están haciendo cada vez más ricos, y los otros 45 millones que viven en la pobreza.”
QP: Usted fue uno de los protagonistas de las protestas sociales del 2001, es innegable. Sentó en la mesa discusión a los movimientos sociales que no estaban en ningún lado. En base a esa experiencia que tuvo en ese momento, la visión que tenía en ese momento, ¿hoy cree que puede haber una explosión social como en esos años?
JCA: “Y seguramente va a haber, porque la gente va a tener la obligación de salir a pelear por su derecho, porque cada día la situación se agrava de tal manera que hace un daño enorme en la familia. Y si están adormecidos, verán parte de esa sociedad que está sufriendo enormemente, pero en algún momento se va a despertar, como ha sucedido en el 2001, que también no es que ha sido de repente, sino que ha sido de a poco, de a poco, hasta que se dijo, bueno, sobrepasamos a todos los dirigentes también, que es lo que pasó en el 2001. La gente sobrepasaba a los dirigentes sindicales, sociales, políticos. Creemos que cada vez la visibilidad que está teniendo, el hambre que está ocurriendo en nuestro país, va teniendo más fuerza. Eso que va teniendo más fuerza, va a decir que no nos podemos quedar en ir a recibir un plato de comida en un comedor, o en un gremio, porque hay gremios que también están haciendo comedores. Acá en el caso de La Matanza, por ejemplo, el gremio camionero, cocinaban 3 veces por semana y ahora tienen que cocinar una sola vez por la cantidad de gente que va a pedir comida y no le alcanza, porque son alimentos que pone los mismos empleados, los mismos afiliados.”
QP: ¿Tiene diálogo con el gobierno municipal o provincial?
JCA: “Tenemos diálogo, pero no va a decir de qué manera vamos resolviendo alguna situación de agravamiento de la política. Es decir, porque algunas cosas son decisiones políticas, que también en esto tenes que hablar bien con la gente para que la gente pueda también entender. Entender que estamos mal y cómo hacemos juntos para salir de ese estado que nos encontramos. No hay una cuestión de que diga, bueno, ¿qué medida se va a tomar si gana el gobierno? Quiero saber qué medida van a tomar. De la producción, del trabajo y de lo que significa puntualmente qué medida vamos a tomar con los resortes claves de la economía. Por supuesto que Matanza no es una isla. Pero también Matanza tiene un peso político de envergadura y que eso habría que hacerlo valer. El ajuste sabemos muy bien, va a venir a los trabajadores, porque no llegan a fin de mes con el salario que ganan, y eso se va agravando. No es que se quedó y tocamos piso, y ya está, y de acá salimos para adelante.”
QP: ¿Qué perspectiva tiene?
JCA: “Bueno, la perspectiva es que la gente salga a pelear en la calle y hacer retroceder con la política que se está aplicando. Si no se hace retroceder, por supuesto que hay una composición de un poder muy fuerte, que tiene un acompañamiento de los grandes poderosos de otros países, y también gran parte de la justicia. Porque la justicia dictamina, por ejemplo, un decreto universitario y no lo cumplen. También ha salido una resolución de la justicia y también no ha escuchado a la justicia. Bueno, quiere decir que algunos jueces y algunos fiscales acompañan a esta política.”
QP: En el 2001, recuerdo que Balestrini le dio oportunidad a los dirigentes sociales de sentarse en la mesa a discutir los problemas locales y ver cómo se resuelve. ¿Usted cree que está en el ánimo de la política matancera, principalmente en lo que se refiere al oficialismo de armar, una mesa de diálogo de ese tipo?
JCA: “Bueno, eso sucedió cuando salió la multisectorial acá en Matanza, pero no ha pasado más nada de la presentación y de la formación. Esa multisectorial tiene que tener un grado, no digo institucionalmente, sino un grado de institucionalidad para poder ir y enfrentar los graves problemas que tiene un pueblo. Es decir, ya no me quiero juntar yo para hablar de políticas, porque la gente lo que quiere es la respuesta. Y, por lo menos, que uno dé la cara. Que diga no se puede esto, no se puede esto, pero esto lo podemos hacer juntos. Es decir, el rol que cumplen las organizaciones sociales, los clubes de los barrios, que cumplen, un rol todo el año. No es que cumplen solamente en épocas electorales, cumplen todo el año, y todo el año trabajan para la sociedad y cumplen ese rol fundamental que poca importancia le dan.”
QP: ¿Desea agregar algo más?
JCA: “Entiendo de que esto es difícil pero que se dejen de joder, un poco a los dirigentes de la oposición, y que hagan un esfuerzo de que se dejen de él, del yo, el yo: todos quieren ser, pero entiendan que primero está la patria en peligro, que hay que recomponer, primero está el pueblo que tiene que tener respuesta a sus problemas y dejar discusión que tiene el internismo. El internismo no los deja mirar más atrás, ni adelante de la interna que tienen.”






