Ponerse a evaluar si este es el peor momento de la historia del Club Atlético Ituzaingó suena a revisionismo histórico y sería una perdida de tiempo. Por que el momento que vive la institución ya centenaria (cumple 103º años el próximo 1 de abril) es realmente delicado. Los hechos de violencia que arrojaron el saldo de tres victimas fatales, en dos “batallas” diferentes protagonizadas por su barra brava, en un año exacto de diferencia entre uno y otro, provocaron la renuncia del presidente Federico Nuñez. El periodista del grupo América, tomó la decisión de alejarse definitivamente de la institución (ya había renunciado y volvió meses antes de la definitiva) días mas tarde del choque de facciones de la barra de Ituzaingó que arrojó dos victimas fatales el pasado 12 de noviembre, a un año de la muerte del comerciante Santiago Héctor Godoy victima de una balacera entre la barra de Ituzaingó y la policía, en la zona de Libertad. La salida de Nuñez tuvo obvias razones, el desgaste que le provocó la escalada impensada de violencia, en un año y poco mas, sumado a la relación insostenible con el municipio.