DE LA ILUSIÓN A LA ALUCINACIÓN
Seamos francos, la asunción de Verónica Magario como Intendente matancera generó mucha ilusión en la militancia y vecinos locales. Se creyó o pensó que corregirían algunas cuestiones de fondo que estaban complicando, sin sentido, la vida de los dos millones de matanceros. Las correcciones que se reclamaban a la gestión municipal no eran de fondo, sino más bien, de forma; es decir, que un funcionario cumpliese su función y no se dedicase completamente a los negocios derivados de su función.
