MI REINO POR UNA CANDIDATURA
Parafraseando a Ricardo III pareciera que nuestro Fernando anda gritando por las agitadas olas del Atlántico, “Mi Reino por una Candidatura” y esta no es una simbología traída de los pelos, dado que mientras Fernando y su sequito de estrellas y estrellados anda haciendo campaña veraniega por toda la costa bonaerense, la batalla política matancera cada día se torna más álgida. Promesas de renuncias y espera de reuniones para presentar ultimátum o renuncias, son cosas de todos los días.
Mientras Espinoza saca pecho en cada foto paga que se le ofrece, la crisis política matancera adquiere ribetes peligrosos.
