“GARCALARZA”: EL PULPO DE CELINA

 

Por Gustavo Bustamante

En Villa Celina, el clima es de bronca, miedo y resignación que crece al ritmo de los hechos delictivos que aparecen todos los días en los noticieros nacionales.

La comunidad no solo siente que la inseguridad se disparó: también señala a quiénes deberían combatirla como parte del problema.

En el centro de todas las denuncias aparece un nombre: Juan Galarza, Presidente del Foro de Seguridad local, a quien bautizaremos ‘El Pulpo Garcalarza’. Los testimonios recogidos por este medio, son relatados por vecinos de distintos barrios de la populosa localidad de ‘Villa Celina’ todos estos relatos coinciden en el mismo actor, (Galarza) todos los vecinos describen y dibujan el mismo modus operandi.

Todos hablan y señalan a: ‘un dirigente que concentra poder, controla espacios claves, maneja la feria, se beneficia de cobros ilegales y que, según los vecinos, opera con amparo policial y político’.

“Galarza siempre dice que tiene al comisario de turno de su lado”, comentaron varios vecinos indicaron que Galarza ostenta públicamente tener llegada directa al comisario, y que esa supuesta relación le permite manejar la calle sin consecuencias.

Lo más grave, según asegura un vecino, es que “son los mismos jefes de calle quienes envían a vecinos y comerciantes a arreglar directamente con Galarza cuando necesitan destrabar actividades no permitidas como: habilitaciones informales o simplemente seguir funcionando sin ser hostigados”.

Vecinos de los barrios José Hernández, Ramón Carrillo y la zona de Avelino Díaz y General Paz sostienen que “Galarza interviene en la toma denominada Cooperativa Lozana, donde se ofrecen y venden terrenos municipales sin papeles legítimos. Estos serían: Terrenos usurpados y vendidos como si fueran propios”.

Lo del ‘Pulpo Garcalarza’ sería un circuito armado y sostenido en el tiempo.

Los vecinos denuncian que “mediante un pago semanal funcionan los comercios de telefonía celular con equipos de dudosa procedencia” y afirman que “deben pagar una tarifa fija para trabajar tranquilos. El que no paga, pierde el local”.

La feria de Olavarría (sobre la calle del mismo nombre), dicen que “es una mina de oro, es biyuya fresca todas las semanas, los feriantes y frentistas describen un sistema de cobros regulares para mantener el puesto”.

Al margen de las cometas o arreglo non santo, cada fin de semana quedan montañas de basura abandonadas que muchas veces el colectivo no puede ingresar por el caos del domingo a la noche, nos comentaba Sandra una vecina comprometida con el barrio.

Otro tema preocupante son los boliches clandestinos, en su mayoría de la colectividad boliviana, sin habilitación alguna abiertos hasta entrada la mañana, en dichos boliches, según varios vecinos “son boliches en improvisados locales donde se vende todo tipo de alcohol y otras yerbas, totalmente inseguros para los habitués de estos locales. Estos funcionarían con permiso y amparo del Pulpo Garcalarza, quien estaría respaldado y apadrinado por un dirigente amigo del poder político local a quien apodan Etiqueta Negra”, el que entiende, entiende.

Estos boliches ilegales venden alcohol toda la noche e incluso hasta después de las nueve de la mañana del lunes, mezclándose la salida de los fiesteros con los chicos que van a la escuela.

Los dueños de los talleres textiles son extorsionados” comenta un comerciante de la zona y señala que “deben pagar un canon mensual para trabajar sin amenazas policiales, o de clausuras municipales, el tallerista que no cumple, recibe inspecciones municipales donde le realizan multas inventadas que buscan disciplinar a los mismos para que paguen en tiempo y forma”

Con las remiserias y fletes, la modalidad era igual, acá todos pagan”, nos decía Roberto, un vecino que vive en Celina hace más de 40 años, y siguiendo con su relato nos comentaba que: “esto es un caos y una mina de oro para los garcas del municipio y la policía, acá todo tiene precio, armas una parrillita para vender choris y te caen a los dos minutos, pero si reclamas por un bache o una luz, ni bola te dan”

Los festejos de la colectividad boliviana son convertidos en negocio muy rentable, casi siempre en la moneda del norte: ‘los dólares, los dólares’, estos permisos también serían tramitados por ‘el Pulpo Garcalarza’, según representantes de la colectividad y denuncian cobros por el uso del espacio público, seguridad y limpieza, pero sostienen que la basura queda tirada durante días.

“Acá nadie hace nada porque todos le tienen miedo, todo pasa por Galarza & Cía., fuimos a denunciarlo y al salir de la comisaría nos dijeron que tengamos cuidado, porque tiene banca de la Yanbrum, Patota García y de un referente amigote del intendente” nos relataba Elver comerciante y vecino de la calle Olavarría.

Otro frentista de la feria de Olavarría, relató: “Antes venía él. Ahora manda a los matones, si no pagas, te ocupan el puesto y si protestas, te lastiman.”

Vecinos auto convocados del barrio José Hernández sostienen que “Galarza se presenta como funcionario municipal, presiona a quienes participan de actividades comunitarias y utiliza el Foro como un sello para legitimar sus movimientos”.

Un comerciante de Chilavert resume el clima del barrio: “Arma reuniones con un grupo reducido que dice representar a los comerciantes, pero nadie los conoce. Mientras tanto, la inseguridad es un infierno y él está en todos los negocios.”

Si andas por Villa Celina, cuida el auto, la billetera, el celular, y no te cruces con ‘El Pulpo Garcalarza’ ¡porque algo le vas a tener que dar!

Queridos lectores cuídense, hay mucho garca suelto a la espera de algún descuido.