EL PETISO OREJUDO ATACA DE NUEVO

 

Por Prof. Joaquín G. Puebla 

 

Cayetano Santos Godino, más conocido por su apodo El Petiso Orejudo (Buenos Aires, 31 de octubre de 1896 –penal de Ushuaia, 15 de noviembre de 1944), fue un joven asesino en serie, uno de los mayores sociópatas de la historia argentina, ya que a principios del siglo XX fue responsable de la muerte de cuatro niños, siete intentos de asesinato y el incendio de siete edificios.orejudo2-copy

 

Hay operaciones de prensa bien armadas, que suelen ser difíciles de detectar, pero hay otras que son tan mal armadas que se deschavan a primera vista y dejan pedaleando en el aire al autor intelectual de la misma.

Hace una semana, en la Revista Veintitrés (http://www.veintitres.com.ar/article/details/94667/super-versus-polis), se publicó una nota muy sugerente sobre algunos “negociados” ocultos entre un jefe policial (a cargo de la policía comunal) y los supermercados chinos.sin-titulo1-copy

Según la nota, firmada por Andrés Klipphan, “Una nueva denuncia por corrupción salpica a la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Según la presentación judicial realizada por José Carranza, titular del Sindicato de Policías y Penitenciarios, el subcomisario Daniel Barraza, jefe de la policía comunal de ese distrito, recaudaría unos ‘700 mil pesos por semana’ de plata sucia que provendría de servicios ‘truchos’ de seguridad, que serían realizados en ‘supermercados chinos a través de efectivos de la policía local’, los denominados ‘Pitufos’. Fondos que, obviamente, no quedan asentados en ninguna planilla”.

La nota de Andrés Klipphan señala también que “De acuerdo con el pormenorizado relato de la maniobra, dos uniformados, de apellido ‘Adamo’ y ‘Rosales’, manejarían ‘la administración paralela de estos fondos negros que provienen del cobro de la seguridad por zurda’. Y la denuncia apunta que ese dinero, o buena parte de él, después de pasar por las manos de Barraza, terminaría en el despacho de Carlos Orsingher, el secretario de Protección Ciudadana”.

La nota continua después mezclando un poquito de todo, como para darle cuerpo a la misma, un suelta medias verdades como para armar un contexto negativo al asunto.

A los minutos de leerla me di cuenta que algo no andaba y comencé a preguntar. Caminando fui descubriendo algunas mentiras y fueron apareciendo testigos de “secretas reuniones” mientras se forjaba la nota en cuestión.0000010398-copy

Lo primero en investigar fue si realmente existía alguna presentación judicial respecto al tema como sostenía José Carranza (http://www.archivoinfojus.gob.ar/nacionales/baratta-el-ex-subjefe-de-la-bonaerense-que-integra-un-sindicato-policial-2549.html) titular del SIN.PO.PE. (Sindicato de Policías y Penitenciarios de la República Argentina). Después de consultar en el Departamento Judicial de La Matanza (lugar dónde debería haberse radicado la denuncia) encontré que “no había nada”, es decir, no existía ni denuncia penal, ni presentación judicial, ni investigación ni nada de nada al respecto de los comentarios de Carranza.

Ante esto mi curiosidad e inquietudes fueron en aumento y seguí caminando el tema. Intenté, infructuosamente, contactar a Carranza para que me cuente dónde radicó la “supuesta presentación judicial”. Consulté a varios abogados y todos me dijeron que si el hecho denunciado fue en La Matanza la denuncia, por más que fuera hecha en otro departamento judicial, se traslada automáticamente a La Matanza.imagen-6-copy-copy

Ahora bien, ante la imposibilidad de seguir el tema judicial comencé a indagar sobre la nota en sí y fue ahí donde encontré una pista judicial pero la misma no tiene nada que ver con lo que dice y manifiesta José Carranza en la nota de Andrés Klipphan. El subcomisario Daniel Barraza está a cargo de la Policía Comunal (los Pitufos) y ante la denuncia periodística se presentó (con el patrocinio de un abogado) ante la justicia para solicitar que investiguen no a Carranza ni a Klipphan, sino para que lo investiguen a él a partir de los dichos publicados en la revista Veintitrés. También elevó una autodenuncia a la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires para que investiguen el tema y deslinden responsabilidades.

El Secretario de Protección Ciudadana del municipio matancero, Carlos Orsingher, no quiso realizar declaraciones en tanto no se expida la justicia.

 

EL MONTAJE DE UNA OPERACIÓN DE PRENSA

 

En más de una oportunidad hemos hablado de los desesperados intentos de volver a la función pública del Comisario Mayor (r) Carlos Greco, precisamente al área que manejó su “eterno jefe”, el Comisario Mayor (r) José Antonio Raggio (http://localhost/wordpress/?p=13471). La Intendente Verónica Magario lo nombró, hace unos meses, como Asesor (aún no firmó el decreto pero anda por los pasillos del Palacio Municipal “haciendo de funcionario”) y desde ahí pretende pegar el salto a la secretaría de Protección Ciudadana. Su posible nombramiento al frente de dicha secretaría pone los pelos de punta a la mayoría  de los comisarios, quienes no verían con buenos ojos el retorno de la “ambiciosa” dupla Raggio – Greco y esto se debería, precisamente, a la cuestión de los “retornos”.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

La nota de Andrés Klipphan en la revista Veintitrés en una clara muestra del “un desesperado intento de embarrar la cancha para volver y reemplazar a Orsingher”.

Puede quedar como una opinión el tema de una operación de prensa pero como el mundo es un pañuelo, hay testigos de algunas reuniones que develan el misterio.greco2-copy-copy

Hace un mes (aproximadamente) en un reconocido restaurant de San Justo vi al periodista almorzando con un reconocido abogado penalista” me contaba un letrado de la matrícula matancera y agregaba que “No le di importancia hasta que vi la nota de la revista. Me llamó mucho la atención y atando algunos cabos y hablando con algunos colegas se hizo la luz. El abogado mencionado participa activamente de varios programas de televisión y le debe bastantes favores a la dupla Raggio – Greco, es algo que se sabe bien en el mundillo de los abogados de Matanza”.imagen-6-copia-copia-copy-copia-copy

Ese habría sido el camino utilizado para pasar información “poco confiable” al periodista en cuestión, utilizando la buena voluntad del abogado que, seguramente (por conocerlo de muchos años), quiso darle una mano a un amigo sin haber chequeado la información.