UN NOVEDOSO EMPRENDIMIENTO COMERCIAL, EN VILLA CELINA, DESPERTÓ LA ANGURRIA Y LA RAPIÑA DE VARIOS FUNCIONARIOS MUNICIPALES Y DE UN PAR DE CONCEJALES

 

Por Prof. Joaquín G. Puebla

La angurria es un término con dos significados principales: en América y áreas de España (Canarias), denota un deseo vehemente, insaciable, codicia o hambre voraz. Originariamente, es un arcaísmo (de estangurria) que significa micción dolorosa o frecuente (estranguria). Se usa coloquialmente para describir ambición excesiva o una necesidad física urgente

La rapiña es el acto de robar, saquear o despojar bienes ajenos utilizando violencia, amenazas o aprovechando la confusión social. Se diferencia del hurto por el uso de fuerza física o intimidación. Es un término común para asaltos violentos o despojos.

En Villa Celina, sobre la calle Strangford (Colectora Ricchieri hacia CABA) y Caaguazú se construyó el Mega Polo Textil y se hizo bien.

Un conjunto de empresarios vio la oportunidad de hacer algo diferente (que hasta ahora nunca había visto en La Matanza) lo hicieron y cambiaron la fisonomía y la dinámica del barrio. Nada improvisado, todo bien calculado y hecho.

Nos acercamos al Mega Polo Textil y entrevistamos a varios de los empresarios que llevan adelante este proyecto.

Uno de ellos nos explicó que “Villa Celina es un punto estratégico en cuanto a su cercanía con accesos rápidos tanto a CABA como a otros centros importantes de distribución y venta, en lo que respecta a nuestro rubro. Acá estamos cerca de Ezeiza, de Flores, de La Salada; también nos permite estar cerca de los talleres de costura. Es un punto que nos resulta muy cómodo y, a su vez, estratégico” y remarcó que “Esta ubicación le resulta muy cómoda a ellos también porque no tienen que trasladarse mucho para la compra de los insumos que nosotros vendemos. También vimos que hicimos un aporte a la comunidad porque construimos algo novedoso que no había y, a su vez, prestamos seguridad, las 24 horas, a los vecinos del barrio, evitamos congestionamientos de vehículos con el sistema de carga y descarga que implementamos, limpieza; en fin, varias cuestiones que no existían en esta parte de Villa Celina.

Nuestro objetivo es que esto siga creciendo y le aporte a la comunidad de Villa Celina una nueva perspectiva en cuanto al desarrollo de sus centros comerciales. Si vienen por el Polo Textil van a ver limpieza, ordenamiento del tránsito, seguridad, iluminación, etc. Antes de que vengamos nosotros este no era un lugar muy seguro, había robos, tiroteos, hechos de inseguridad todos los días

Nosotros vinimos con la premisa de dar trabajo y, eso es precisamente, lo que estamos haciendo porque muchos pibes del barrio se acercaron a pedir trabajando y hoy lo tienen” agregó otros de los empresarios y señaló que “Acá realizamos una obra muy segura, tenemos una red hidrante para prevenir y combatir siniestros; es muy importante esto; es más, cuando se incendió una galería ubicada a dos cuadras de acá nosotros le dimos agua a los Bomberos para apagar el incendio. También contamos con seguridad privada interna como externa, con dársenas de carga y descarga interna. El diseño de las veredas evita la instalación de los manteros y los trapitos. Hemos dialogado con varios vecinos de la zona y están muy contentos con lo que hicimos porque lo que hicimos nosotros, más allá de los servicios que te comenté anteriormente, les eleva el precio de sus propiedades. Creemos que la mayoría de los vecinos están contentos con el Polo Textil

Ojalá que podamos expandir este emprendimiento porque le va a ser bien a Villa Celina, a La Matanza y a la provincia; porque nosotros estamos plantado una semilla para que se haga un centro comercial importante que de trabajo, limpieza, seguridad y crecimiento a la zona. ¿Quién no quiere eso?” nos comentaba uno de los involucrados y agregaba que “Nosotros somos minoristas y estamos trabajando en la habilitación correspondiente para ser mayoristas. Apuntamos que esta experiencia se replique y podamos construir un centro comercial ordenado, limpio y con seguridad” y añadió que “El rubro textil ha generado muchos centros comerciales como el Alsina, después Once y de ahí a Flores (Avda. Avellaneda). Creo que en Villa Celina vamos andar bien porque es una zona tranquila y si en centro comercial se arma como esperamos va a ser una zona tranquila, de fácil acceso, con limpieza y seguridad, Hoy en Flores no se puede estacionar, es un caos la carga y descarga, no hay veredas ni calle por los manteros. Es muy complicado trabajar

LAS VORACES PIRAÑAS MATANCERAS

Mientras construían el Polo Textil mencionado fueron muchos funcionarios municipales que se fueron acercando para “tramitarles los trámites que debían hacer para habilitar el emprendimiento”; ninguno les dio respuestas, pero “cada uno cobró su no gestión”. “Aparecían siempre con un verso nuevo, pedían por adelantado el valor de trámite y se esfumaban tan misteriosamente como había aparecido” (tenemos la nómina de dichos funcionarios y son más de 11 según el último conteo).

Estos empresarios no estaban acostumbrados o desconocían la “Municipalidad Paralela”, ellos vienen de CABA, dónde estas cuestiones se manejan con más sutilezas, y “cayeron en las garras de las voraces pirañas matanceras, que son esos funcionarios que se dedican a coimear sin importarles nada

En el ir y venir de estas cuestiones aparecieron unos “laderos del Concejal QC que se interesó en el tema y les prometió soluciones satisfactorias a sus problemas. El mencionado edil conversó el tema (o pidió permiso) con la Concejal LP”,

quién le dijo “que trasladaría a las autoridades correspondiente”, a los pocos días “parece que alguien le dio una respuesta favorable y le dijo al Concejal

(hijo de unos de los jefes súper poderosos del gremialismo matancero) que armase una reunión, en toda regla, en algún despacho municipal y le pasó el precio por los servicios prestados

Según cuentan por los pasillos, “la reunión se realizó en un despacho de una secretaria que se encontraba de licencia y que una fémina, ligada el edil mencionado, se hizo pasar por la funcionaria de licencia. La charla fue cortita y al pie, se puso un precio a la operatoria. Dicho monto se abonó al finalizar la reunión (10 mil gringas verdes en efectivo) y cada uno a su casa”.

Curiosamente por “cuestiones de la militancia política del Concejal, desapareció varios días y/o semanas y se ¿olvidó? de hacer la repartija correspondiente”. Obviamente este gesto “no fue bien recibido y los trámites pendientes y prometido fueron archivados y olvidados

¿Quién es quién?, vaya uno a saber, pero sospechas hay y un emprendimiento novedoso que podría cambiar la fisonomía y dinámica de una localidad con enormes problemas de todo tipo quedó colgado de un pincel por la rapaz angurria de los deshonestos.