INSEGURIDAD: ¿CUÁNTOS DEBEN MORIR PARA QUE HAGAN ALGO?

INSEGURIDAD: ¿CUÁNTOS DEBEN MORIR PARA QUE HAGAN ALGO?

 

Por Nicolás Brandolini

 

La Matanza es un municipio que, hace años, se convirtió en el gran interrogante para muchos temas. Elecciones, pobreza, gestión y el gran detonante de los últimos meses: la inseguridad.

 

 

La inseguridad, por lógica, es un tema que pega de frente en varios aspectos a la gestión municipal, provincial y nacional. Pero, esta vez y solo por esta vez, vamos a dejar de cargar las tintas en lo político y nos pondremos en la piel del “ciudadano de a pie” a ese que cuando sale de la casa le roban la bicicleta, el auto, la cartera o más terrible aún la vida.

 

 

María Rosa Daglio, fue asaltada y golpeada, el viernes 19 de Marzo, en pleno centro de Ramos Mejía por un motochorro. La mujer quiso retener sus pertenencias pero, producto de la fuerza del impacto de la moto, cayó y golpeó su cabeza en el suelo. Luego de ocurrido el hecho fue atendida por vecinos y por la policía, quienes le practicaron RCP. Acto seguido fue trasladada de urgencia al Hospital Haedo donde, horas después, lamentablemente murió, por un paro cardiorrespiratorio. La autopsia arrojó como resultado que la mujer murió debido a los golpes recibidos consecuencia de la rotura de costillas y lesiones en el baso

 

 

Alejandro Miguel Ochoa, es el malviviente acusado por la muerte de la Psicóloga Social de 54 años. Ochoa fue detenido en un allanamiento realizado en Morón, según trascendieron fuentes judiciales. Pero eso no terminó ahí, el detenido había estado preso hasta mayo de 2020 en Mar del Plata, cuando se le otorgó el arresto domiciliario tras el pedido de su defensa ante el inminente riesgo de contraer. en la cárcel de Batán, coronavirus por sus enfermedades preexistentes (Epoc y problemas urinarios). El delincuente registra más de 11 antecedentes por delitos como robo, tentativa de robo y atentado a la autoridad, entre otros, todos ellos cometidos en el municipio de  Morón y en la ciudad balnearia de Mar del Plata.

 

LA MARCHA

 

La bronca de los vecinos creció tanto que, al tomar conocimiento ante los detalles de la causa,  las organizaciones vecinales bajo la propuesta “Sin Banderas Políticas”, encabezada por los miembros fundadores de Vecinos en Alerta La Matanza, organizaron una de las marchas más grandes que la ciudad de  Ramos Mejía pudo presenciar. En su recorrida transitaron las intersecciones de Av. de Mayo, Belgrano, Moreno y Rivadavia para luego terminar en la sede de la policial sobre Av. de Mayo donde el reclamo vecinal tuvo su punto más duro.

 

 

La marcha fue tan masiva que no solo cortó el “Triangulito” de Av. de Mayo y Rivadavia, sino que en su punto más álgido tuvo más de doscientos metros de extensión. Una de las cosas más impresionantes fue la fuerza de las hijas de María Rosa abrazadas por el sufrimiento pero de la misma manera al mando de un megáfono encabezando los reclamos como si de la misma conglomeración de vecinos le diera fuerzas. En ese sentido Pilar, una de sus hijas dijo a los medios allí presentes “Estoy tratando de sacar las últimas fuerzas que me quedan. Gracias a todos los que estuvieron presentes. María está presente”.

 

 

La marcha en sí misma fue un mar de críticas hacia el rol del Estado con la justicia como epicentro de todo. Cada vecino iba con su propio mensaje pero lo que más se repetía era sobre el rol del juez Marcelo Riquert,

 

quien de la Sala I de la Cámara de Apelaciones de Mar del Plata le dio a Ochoa la prisión domiciliaria en el marco de la pandemia del coronavirus.

 

 

La impresionante imagen aérea de la marcha habla de la fuerza del reclamo de la sociedad en marco a la Justicia, lo triste es que tengan que morir ciudadanos para que eso ocurra. Lo positivo es que si tomamos a Av. de Mayo como la grieta que hoy divide al pueblo argentino, podemos decir que por el tiempo que duró la marcha surge como prueba de que las diferencias pueden ser subsanadas cuando el conjunto de la sociedad se muestra unida.