Por Prof. Joaquín G. Puebla
Desenterrar un cadáver o restos humanos de su lugar de entierro (tumba, nicho, cripta) se llama exhumación. Este procedimiento formal se realiza por motivos judiciales, traslado de restos o vencimiento de los plazos de concesión del espacio
El robo de tumbas se refiere al acto ilegal de abrir lugares de entierro para extraer cuerpos o artefactos, a menudo en busca de objetos funerarios valiosos, y tiene una larga historia de asociación con la búsqueda de tesoros.
La profanación de tumbas implica actos intencionales de vandalismo, robo o destrucción en lugares donde se entierran seres humanos, como el robo de cadáveres o el saqueo de tumbas
La exhumación ilegal de restos humanos es un delito sancionado penalmente en la mayoría de las legislaciones, ya que implica la violación de tumbas, el irrespeto a la memoria de los difuntos y el incumplimiento de normas sanitarias. Las penas pueden incluir prisión y multas por manipular cadáveres sin autorización legal se castiga a quien exhume, manipule o sustraiga cadáveres sin cumplir los requisitos legales.

Contexto Legal: Diferentes códigos penales protegen la integridad de los sepulcros y la dignidad de los restos humanos, considerando la exhumación no autorizada como un acto antijurídico. Las familias afectadas suelen denunciar la falta de respuesta y la frecuencia de estos delitos en diversos cementerios
Actualmente, el artículo 280 del Código Penal Argentino establece penas de tres días a dos años de prisión y multas de treinta a noventa días para quienes exhumen un cadáver sin cumplir los requisitos legales o con violación de derechos.

En varias ocasiones hemos advertido algunas irregularidades que se estaban dando en los Cementerios municipales de San Justo y de Villegas; las mismas eran cuestiones de orden administrativo ( https://semanarioquintopoder.com/el-cura-trucho-de-zaracho-y-ricky-ricon-alias-ricardo-fresco/, https://semanarioquintopoder.com/las-truchomanias-de-don-fresco-y-zaracho/ y https://semanarioquintopoder.com/villegas-un-cementerio-de-locos/, entre otras notas) y/o políticos.
Pero, recientemente, desde una alta fuente judicial, nos llegó dos denuncias donde deudos denunciaban el vaciamiento o, directamente, la desaparición de los restos de sus familiares de los nichos donde estaban. Ambas denuncias se realizaron en un tiempo breve entre una y otra y, las mismas, coincidían con la ausencia del Director a cargo, dado que éste se encontraba de vacaciones. Un claro ejemplo que cuando el gato no está, los ratones bailan.

Una de las denuncias dice que “siendo el día 18/02/2026 se apersona la Sra. Montaxxx, DNI 93.xxx.xxx, quien es titular del nicho N° 58, fila 3, galería S Bomarco (N° de cuenta 309219), con vencimiento el 15/03/2026 (vigente al momento denunciando que los restos de sus padres, no se encontraban en su respectivo nicho, el cual se hallaba vacío” y sostiene que “desde la administración no existía ninguna orden emitida para el retiro de dichos restos que constara en libros ni en el sistema”
Los denunciantes afirman que “mediante una orden de verificación se informó que los restos se encontraban en depósito y que dicha orden fue firmada por el agente Pedroza Néstor Fabián (Legajo 927). Dicho agente municipal se comunica telefónicamente con la titular informándole que los restos de sus padres habían sido encontrados en depósito y que serían restituidos al nicho correspondiente” y añade que “Continuando la actuación de forma personal, la titular fue citada y se le presentó una urna con dos (2) restos óseos, los cuales el agente Pedroza afirmaba corresponder a los fallecidos sustraídos. La titular, quien ya había pasado por instancias previas de levantamiento de sepultura, lavado de restos y colocación en nicho, manifiesta conocer la morfología de los cráneos de sus padres y deja constancia de que los restos presentados NO corresponderían a sus familiares. La urna fue colocada igualmente dentro del nicho, pese al descontento expreso de la familia. Ante esta situación, la titular se apersonó en la Comisaría 4ta. de San Alberto, donde radicó una denuncia penal relatando lo sucedido”
Y LOS RATONES SIGUEN BAILANDO

“El pasado 16 de marzo de 2026 se realiza una la denuncia penal radicada por la Sra. Robxxx en la cual se exponen irregularidades graves en el procedimiento de levantamiento, depósito y posterior restitución de restos humanos correspondientes a su difunto esposo” y señala que “el día 11 de febrero de 2026 se efectuó el levantamiento de los restos, interviniendo personal del cementerio bajo la órbita del agente Pedroza, quien se desempeña como encargado del depósito.

La denunciante manifiesta que, al momento de dejar los restos en depósito, se incorporó dentro de la bolsa un reloj pulsera marca Montreal con malla metálica, perteneciente al fallecido. No obstante, al momento de su restitución, dicho objeto no se encontraba, configurándose prima facie una posible sustracción de efectos personales bajo custodia del personal interviniente”

“La denunciante pone en duda la identidad de los restos entregados, lo que introduce un elemento de máxima gravedad institucional, al comprometer la trazabilidad, integridad y resguardo de restos humanos bajo responsabilidad municipal. En forma concomitante, se incorporan registros que acreditan que el agente Pedroza mantuvo comunicaciones directas con la familia fuera del horario laboral y por canales no institucionales, interviniendo de manera personal en la gestión del trámite” y en la mencionada denuncia, la denunciante expone que “que el mencionado agente habría ofrecido, de manera particular, una urna usada a cambio de una suma de dinero, conducta incompatible con la normativa vigente, que establece la inutilización y destrucción obligatoria de dichos elementos, configurando un posible beneficio económico indebido en ejercicio de la función pública”
RICKY RICÓN Y ZARACHO SE HACEN LOS DISTRAÍDOS
Pedroza Néstor Fabián (Legajo 927) parece que anda bien con las autoridades municipales que tienen bajo su cargo la administración de los cementerios municipales.

Ricardo “Ricky Ricón” Fresco y el Coordinado Gral. de Cementerios, Eduardo Zaracho hacen la “vista gorda” y le dan plena libertad de acción a personajes, como Pedroza, que pude llegar a meterlos en varios problemas judiciales dado que, lo expuesto en párrafos anteriores, está severamente sancionado por la ley.

En anteriores publicaciones remarcamos que un cementerio no es lugar para hacer política o para formar una unidad básica. Un cementerio es un lugar donde se debería actuar seriamente porque los deudos que acuden a visitar a familiares fallecidos merecen un profundo respeto y, tema aparte, pagan para que los restos de sus familiares estén cuidados y protegidos.

No es bueno hacer “negociados” con los muertos, es así de simple y las autoridades municipales deben tener muy en cuenta estas maniobras que se denunciaron porque, las mismas, tendrán un corolario judicial que puede llegar a ser altamente costoso para el erario municipal.
